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El ácido úrico podría aumentar el riesgo de hipertensión arterial pulmonar, según un estudio genético

Ácido úrico en forma de riñón

Un estudio realizado en personas de ascendencia europea ha encontrado una relación entre niveles elevados de ácido úrico en sangre y un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial pulmonar (HAP). Los investigadores consideran que este hallazgo refuerza la hipótesis de que el ácido úrico podría desempeñar un papel en el desarrollo de la enfermedad y convertirse en un biomarcador útil para identificar a personas con mayor riesgo.

La hipertensión arterial pulmonar es una enfermedad rara y progresiva en la que las arterias de los pulmones se estrechan, dificultando el paso de la sangre y obligando al corazón a realizar un esfuerzo adicional. El diagnóstico suele retrasarse porque los síntomas iniciales, como la falta de aire o el cansancio, son poco específicos.

El ácido úrico es una sustancia que se produce durante la degradación natural de las purinas, compuestos presentes en muchos alimentos y en las propias células del organismo. Cuando sus niveles aumentan, puede favorecer enfermedades como la gota, además de haberse relacionado con distintos trastornos cardiovasculares y metabólicos.

Para investigar si existía una relación directa entre el ácido úrico y la HAP, los científicos utilizaron una técnica conocida como aleatorización mendeliana, que analiza variantes genéticas para determinar si una asociación observada puede tener un origen causal y no deberse a otros factores.

El análisis incluyó datos genéticos de cientos de miles de personas y mostró que quienes tenían una predisposición genética a presentar niveles elevados de ácido úrico también tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar hipertensión arterial pulmonar.

Como apoyo a estos resultados, los investigadores analizaron datos de una gran encuesta de salud realizada en Estados Unidos. Aunque este análisis no permitía diagnosticar directamente la HAP, observaron que las personas con mayor carga de factores de riesgo relacionados con la enfermedad también presentaban niveles más altos de ácido úrico.

Los autores subrayan que estos resultados no demuestran que reducir el ácido úrico prevenga la hipertensión arterial pulmonar. Sin embargo, consideran que este marcador podría ayudar a identificar a personas con mayor riesgo y orientar futuras investigaciones sobre nuevos enfoques terapéuticos.

Los investigadores destacan que serán necesarios nuevos estudios en poblaciones de diferentes orígenes étnicos para confirmar estos hallazgos y comprender mejor los mecanismos biológicos que relacionan el ácido úrico con la hipertensión arterial pulmonar.

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