El uso de oxígeno suplementario puede alertar de un mayor riesgo de hipertensión pulmonar en pacientes con enfermedad pulmonar intersticial
Las personas con enfermedades pulmonares intersticiales (ILD) que necesitan oxígeno suplementario presentan más de tres veces más probabilidades de padecer hipertensión pulmonar (HP), según datos preliminares del estudio PHINDER. Esta complicación suele pasar desapercibida, aunque puede empeorar de forma importante el pronóstico de los pacientes.
La hipertensión pulmonar es una afección caracterizada por un aumento de la presión sanguínea en los vasos que conectan el corazón con los pulmones. Cuando aparece en pacientes con fibrosis o inflamación pulmonar propia de las ILD, la situación clínica se complica notablemente y el riesgo de deterioro aumenta.
Los investigadores destacan que, aunque esta relación entre ILD y HP es conocida, todavía hay muchos casos que no se detectan hasta fases avanzadas, a menudo cuando el paciente ya está siendo valorado para un posible trasplante pulmonar.
El estudio PHINDER, impulsado por United Therapeutics, busca identificar factores que ayuden a detectar antes esta complicación. El proyecto analiza adultos con ILD para establecer estrategias de cribado más eficaces y objetivas.
En este análisis preliminar, se estudiaron los primeros 190 pacientes incluidos. Más de la mitad, concretamente el 55 %, cumplían criterios de diagnóstico de hipertensión pulmonar. Entre todos los factores observados, la necesidad de oxígeno suplementario destacó como uno de los predictores más importantes.
También se observó que la capacidad pulmonar para transferir monóxido de carbono (DLCO), una medida habitual de la función respiratoria, era un indicador relevante del riesgo. Diversos parámetros obtenidos mediante pruebas de imagen pulmonar también mostraron una asociación significativa.
En los casos más graves de hipertensión pulmonar, otro marcador importante fue el NT-proBNP, una sustancia relacionada con el daño cardíaco. Sin embargo, este marcador no resultó especialmente útil para detectar formas leves o moderadas de la enfermedad, lo que limita su valor como herramienta general de cribado.
Los investigadores remarcan que confiar únicamente en el criterio clínico del médico no es suficiente. Antes de las pruebas diagnósticas, los especialistas solo acertaron el diagnóstico en un 60 % de los casos, lo que pone en evidencia la necesidad de criterios más objetivos.
Estos datos refuerzan la importancia de identificar señales tempranas como la necesidad de oxígeno suplementario, ya que pueden permitir un diagnóstico más rápido y un tratamiento más precoz.
El estudio continúa en marcha y los responsables esperan que, con más participantes, se pueda desarrollar una herramienta práctica y validada para detectar la hipertensión pulmonar asociada a enfermedad pulmonar intersticial antes de que la situación clínica empeore de forma significativa.