La FDA aprueba un algoritmo de IA para detectar signos tempranos de hipertensión pulmonar con un ECG estándar
La empresa Anumana ha recibido la autorización de la FDA para su nuevo algoritmo de inteligencia artificial diseñado para la detección temprana de hipertensión pulmonar (PH) mediante un electrocardiograma (ECG) estándar de 12 derivaciones. Se trata del primer sistema aprobado de este tipo para esta enfermedad.
La herramienta analiza patrones sutiles en los datos del ECG que pueden pasar desapercibidos para el ojo humano y ayuda a los médicos a identificar si un paciente podría presentar PH, una enfermedad grave y progresiva que afecta a los vasos sanguíneos de los pulmones y al lado derecho del corazón.
La hipertensión pulmonar suele diagnosticarse tarde porque sus síntomas iniciales, como la falta de aire o la fatiga, son poco específicos y pueden confundirse con otras patologías. Los retrasos diagnósticos frecuentemente superan los dos años, lo que empeora el pronóstico.
El algoritmo fue desarrollado utilizando más de 250.000 historiales clínicos anonimizados de Mayo Clinic. En un estudio independiente con más de 21.000 pacientes de cinco sistemas sanitarios de EE. UU., mostró una precisión superior al 70 % en personas con disnea, con una sensibilidad del 73 % y una especificidad del 74,4 %.
Además, en otro análisis real, el sistema identificó más del 85 % de los casos de hipertensión arterial pulmonar (HAP) y el 78 % de los casos de hipertensión pulmonar tromboembólica crónica (CTEPH), dos formas tratables de la enfermedad.
El sistema está diseñado para integrarse directamente en los flujos de trabajo clínicos habituales y en los historiales médicos electrónicos, sin necesidad de nuevas pruebas invasivas. Según sus desarrolladores, esto podría permitir derivaciones más rápidas para estudios confirmatorios como la ecocardiografía y favorecer un tratamiento más precoz.
Los especialistas consideran que esta aprobación representa un avance importante en el uso clínico de la IA aplicada a cardiología, al aprovechar una prueba tan accesible y extendida como el ECG para mejorar el diagnóstico temprano de una enfermedad con alta mortalidad si no se trata a tiempo.