Identifican biomarcadores relacionados con la ferroptosis en la hipertensión arterial pulmonar idiopática
Investigadores han identificado dos genes —PRDX1 y TNFAIP3— cuyos niveles de actividad podrían actuar como biomarcadores diagnósticos de la hipertensión arterial pulmonar idiopática (IPAH).
Ambos genes están asociados a la ferroptosis, una forma de muerte celular dependiente del hierro, implicada en enfermedades pulmonares y relacionada anteriormente con la IPAH.
Según los autores, su análisis ofrece “nuevas vías diagnósticas y terapéuticas” para comprender mejor los procesos complejos de la enfermedad. Además, identificaron ustekinumab, un fármaco que inhibe TNFAIP3, como posible tratamiento. Este medicamento se usa ya en enfermedades inflamatorias de origen inmunológico.
La IPAH se produce por el estrechamiento de las arterias pulmonares debido a la proliferación excesiva de células musculares lisas. Esto eleva la presión arterial en los pulmones y puede derivar en insuficiencia cardíaca derecha. Aunque puede tener diversas causas, en los casos idiopáticos no hay una causa aparente. La deficiencia de hierro es frecuente en estos pacientes.
Los científicos plantearon que genes relacionados con la ferroptosis podrían intervenir en mecanismos inmunitarios implicados en la enfermedad y servir para predecir su evolución. Usaron datos públicos del Gene Expression Omnibus y de la base de datos FerrDb, centrada en reguladores de ferroptosis.
En el análisis de muestras pulmonares de pacientes con IPAH y controles sanos, se identificaron 27 genes relacionados con ferroptosis: 15 con menor expresión en IPAH y 12 con niveles más altos. Utilizando algoritmos de aprendizaje automático, se seleccionaron seis genes clave: KEAP1, TNFAIP3, MEG3, NFS1, PRDX1 y BEX1.
PRDX1 y KEAP1 mostraron menor actividad en pacientes, mientras que BEX1, MEG3, NFS1 y TNFAIP3 estaban más activos. Estos genes están vinculados a la regulación del crecimiento celular, la respuesta inmune y la contracción muscular vascular.
Los resultados fueron validados con conjuntos de datos independientes. Aunque la mayoría coincidían, los patrones de expresión en células inmunes variaban en algunos genes. Se destacó PRDX1 por su papel en la disfunción endotelial y TNFAIP3 por su implicación en la respuesta inmune.
Finalmente, mediante la Drug Gene Interaction Database, se identificó ustekinumab como candidato a tratamiento personalizado. Los autores concluyen que estos hallazgos podrían aplicarse en el futuro al diagnóstico predictivo, la estratificación de pacientes y la prevención, aunque subrayan la necesidad de estudios adicionales.