Estudio identifica 2 posibles marcadores para el pronóstico y respuesta al tratamiento de la HAP
Los niveles sanguíneos de angiopoyetina-2, un marcador de daño en los vasos sanguíneos, podrían ayudar a predecir la respuesta al tratamiento y los resultados en pacientes con hipertensión arterial pulmonar (HAP), según un nuevo estudio realizado en EE. UU.
El estudio también encontró niveles elevados de D-dímero, un marcador de formación de coágulos, en pacientes con HAP. Estos niveles aumentaron el riesgo de resultados adversos, como la necesidad de un trasplante de pulmón o hospitalización, especialmente cuando los niveles de angiopoyetina-2 eran altos.
“Angiopoyetina-2 y D-dímero pueden añadir información pronóstica a las evaluaciones clínicas de rutina,” señalaron los investigadores, subrayando que futuros estudios deberán determinar qué proteínas mensurables complementan los sistemas de puntuación clínica existentes.
Publicado en JHLT Open, el estudio incluyó a 86 pacientes con HAP y 12 personas sanas como controles. La mayoría de los participantes eran mujeres (71%), con una edad media de 61 años. Más de la mitad tenía HAP idiopática, mientras que un tercio presentaba HAP asociada a trastornos del tejido conectivo (HAP-TC).
El objetivo del estudio fue evaluar si marcadores de coagulación sanguínea y disfunción endotelial podían aportar información sobre la actividad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento. Comparados con los controles, los pacientes con HAP mostraron niveles elevados de angiopoyetina-2, tanto en casos idiopáticos como en HAP-TC.
Entre los pacientes, el 25.6% no había recibido tratamiento previo, mientras que otros estaban clínicamente estables o requerían intensificación del tratamiento. Cuando los pacientes iniciaron o ajustaron su terapia y mostraron mejoras clínicas, medidas como una disminución en el puntaje Reveal Lite 2.0, los niveles de angiopoyetina-2 se redujeron significativamente. Este puntaje evalúa el riesgo basándose en marcadores de daño cardíaco, signos vitales, capacidad de ejercicio y función renal.
El estudio destaca la importancia potencial de estos biomarcadores para informar decisiones terapéuticas en HAP y sugiere que futuras investigaciones deberían centrarse en validar su utilidad pronóstica.