La proteína SPHK2 podría revertir la hipertensión pulmonar
Según un nuevo estudio, una proteína denominada SPHK2 contribuye a controlar la hipertensión pulmonar modificando los perfiles epigenéticos de las células de los vasos sanguíneos. La epigenética se refiere a las modificaciones genéticas que afectan la actividad genética sin cambiar la secuencia del ADN.
Los resultados del estudio implican que bloquear la SPHK2 o invertir las modificaciones epigenéticas que provoca pueden ser enfoques viables para el tratamiento de la hipertensión pulmonar. Esta proteína se encarga de realizar un tipo específico de modificación epigenética denominada acetil-H3K9 o Ac-H3K9.
Según los investigadores, se trata de uno de los primeros mecanismos de la hipertensión pulmonar identificados que pueden ser reversibles.
Los científicos examinaron primero los niveles de la modificación Ac-H3K9 en 40 muestras de pulmón, 20 de personas con hipertensión arterial pulmonar idiopática y 20 de personas sin hipertensión pulmonar. Los resultados indicaron que la modificación Ac-H3K9 estaba presente en niveles significativamente más altos en las células de los pulmones de las personas con la enfermedad.
También descubrieron que la Ac-H3K9 estaba aumentada en los pulmones de un modelo de ratón de hipertensión pulmonar inducida por bajos niveles de oxígeno. Además, los ratones de este modelo que carecían de la proteína SPHK2 tenían menos modificación Ac-H3K9 y eran resistentes al desarrollo de la enfermedad.
La hipertensión pulmonar se caracteriza por un crecimiento excesivo de las células que rodean los vasos sanguíneos de los pulmones, lo que contribuye a aumentar la presión arterial al engrosarse las paredes de los vasos y estrechar el espacio por el que fluye la sangre. En experimentos celulares adicionales, los investigadores demostraron que la SPHK2 promueve el crecimiento de células musculares alrededor de los vasos sanguíneos pulmonares, lo que implica un papel de esta vía molecular en el desarrollo de la hipertensión pulmonar.
Los resultados del estudio indicaron que esta vía mediada por la SPHK2 desencadena cambios epigenéticos en un gen llamado KLF4, conocido por ser un impulsor clave del crecimiento celular. A su vez, la activación de la SPHK2 en las células musculares que rodean los vasos sanguíneos fue desencadenada por una molécula de señalización proinflamatoria denominada EMAPII.
Estos hallazgos implican que los tratamientos que bloquean la SPHK2, o que revierten de otro modo estos cambios epigenéticos, podrían actuar para revertir algunos de los mecanismos celulares que impulsan la hipertensión pulmonar.
Según los científicos, un tratamiento de este tipo podría ser capaz de detener por completo el proceso de remodelación vascular.