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El CBD puede mejorar la función cardíaca en pacientes con hipertensión pulmonar

Mujer sosteniendo un corazón de plástico

El tratamiento con cannabidiol (CBD) durante tres semanas redujo los signos de fibrosis cardíaca, o acumulación de tejido cicatricial, en un modelo de rata con hipertensión pulmonar.

Los resultados indican que el CBD podría ser beneficioso para potenciar la función cardíaca en pacientes con hipertensión pulmonar mediante la inhibición de ciertas vías de señalización profibróticas, según los investigadores.

La hipertensión pulmonar es una enfermedad crónica caracterizada por un aumento de la presión en las arterias pulmonares que suministran sangre del corazón a los pulmones. A largo plazo, esta enfermedad se asocia a la remodelación del tejido cardíaco, que incluye inflamación, fibrosis (acumulación de tejido cicatricial) y sobreactivación de fibroblastos, un tipo de célula del tejido conjuntivo que interviene en la fibrosis. En última instancia, estos cambios pueden provocar el fallo del ventrículo derecho del corazón, que bombea sangre a los pulmones.

El CBD es el principal componente no psicoactivo del cannabis. Una formulación oral de este se vende bajo la marca Epidiolex para el tratamiento de convulsiones en ciertos pacientes.

En estudios preclínicos, se ha descubierto que el CBD es beneficioso para los pulmones de modelos de rata con hipertensión pulmonar. En concreto, se ha demostrado que reduce el engrosamiento de las paredes de las arterias pulmonares, alivia la inflamación y potencia la actividad antioxidante en los pulmones.

Además, se observó que una formulación oral de CBD reducía la presión arterial pulmonar en voluntarios sanos en condiciones que imitaban la hipertensión pulmonar, aunque aún no se han investigado sus efectos específicos sobre el corazón.

Por ello, un equipo de investigación polaco se propuso explorar el potencial del CBD para combatir la fibrosis cardíaca en un modelo de rata con hipertensión pulmonar.

Se administraron inyecciones de CBD o placebo una vez al día durante tres semanas a ratas con la enfermedad y a sus homólogas sanas, tras lo cual se analizaron sus ventrículos derechos en busca de signos de fibrosis.

Los resultados mostraron que, en comparación con las ratas sanas, las ratas con hipertensión pulmonar presentaban mayores niveles sanguíneos de NT-proBNP, un marcador de insuficiencia cardíaca. El tratamiento con CBD redujo significativamente el NT-proBNP en el modelo de hipertensión pulmonar, alcanzando niveles similares a los de los animales sanos.

Además, el modelo de rata con la enfermedad se caracterizaba por una serie de cambios en el tejido cardíaco, incluida la expansión de los cardiomiocitos, o células musculares cardíacas, que refleja un engrosamiento de las paredes del corazón.

Tres semanas de tratamiento con CBD produjeron una reducción de la anchura de los cardiomiocitos del 10% y del 70% en la fibrosis del ventrículo derecho en relación con el grupo placebo. El tratamiento también redujo otros marcadores de fibrosis y las vías de señalización asociadas, incluidos los indicadores de activación de fibroblastos.

Entre los efectos específicos del CBD se encontraba la supresión de los componentes de las vías de señalización profibrótica TGF-beta/SMAD2 y Gal-3, por lo que los investigadores creen que el CBD podría ser terapéutico a través de sus acciones sobre estas vías.

Sin embargo, queda por ver si esta reducción de la fibrosis está realmente relacionada con la mejora de la función cardíaca en la hipertensión pulmonar.

Finalmente, los investigadores señalan que el CBD podría utilizarse en el futuro como terapia adyuvante en el tratamiento de la hipertensión pulmonar. No obstante, se requiere confirmación en nuevos estudios experimentales y clínicos, con especial atención a otras vías de señalización.

Estudio completo