La dipirona, un analgésico, podría servir para tratar la hipertensión pulmonar
Las personas con hipertensión pulmonar que tomaban dipirona para aliviar el dolor presentaban un riesgo significativamente menor de ventilación asistida y hospitalización que los pacientes que no tomaban este analgésico, según un estudio de la vida real.
Las pruebas con animales indican que la dipirona reduce la presión arterial en las arterias pulmonares, y una patente presentada recientemente en Alemania señala el papel del principal compuesto del analgésico (metamizol) y su metabolito activo (4-metilaminoantipirina) en la prevención y el tratamiento de la hipertensión pulmonar. Un metabolito es el producto que queda después de que un fármaco se descompone, o metaboliza, en el organismo.
La hipertensión pulmonar se caracteriza por una presión arterial elevada en los vasos que irrigan los pulmones, lo que hace que el ventrículo derecho del corazón trabaje más para bombear la sangre.
A partir de los estudios con animales que indicaban que la dipirona puede reducir la presión en las arterias pulmonares, los investigadores evaluaron los beneficios potenciales de este medicamento en un amplio grupo de pacientes con hipertensión pulmonar. Los datos se obtuvieron a través de la Red Mundial de Investigación Sanitaria TriNetX, una base de datos con registros de más de 120 instituciones sanitarias de 19 países.
Se recuperaron registros de 741 875 pacientes con hipertensión pulmonar, que se dividieron en dos grupos: pacientes que habían utilizado la dipirona para el tratamiento del dolor (4282 personas) y los que no (737 593 personas).
A los cinco años del diagnóstico de hipertensión pulmonar, 10 pacientes del grupo de la dipirona y 187 del grupo que no la tomaba necesitaron ventilación asistida. Esto significa que el riesgo de necesitar ventilación asistida fue del 0,2% para el grupo con dipirona y del 4,4% para el grupo sin dipirona, una diferencia estadísticamente significativa. Asimismo, el riesgo de hospitalización fue significativamente mayor entre los pacientes con hipertensión pulmonar que no tomaban dipirona: del 27,9% frente al 0,4%.
Según los investigadores, estos resultados los animan a seguir investigando, aunque también señalan que deben interpretarse con cautela, ya que los registros revisados no contenían información sobre la dosis de dipirona utilizada ni sobre la duración de la toma del analgésico.