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Un análisis de sangre podría predecir el riesgo de complicaciones tras el parto en mujeres con hipertensión arterial pulmonar

Recien nacido

Un nuevo estudio realizado en China ha identificado una proteína que podría ayudar a predecir el riesgo de complicaciones después del parto en mujeres embarazadas con hipertensión arterial pulmonar (HAP). Los investigadores descubrieron que unos niveles elevados de SPP1 están relacionados con un mayor riesgo de sufrir problemas graves durante las primeras semanas posteriores al nacimiento.

La hipertensión arterial pulmonar se caracteriza por un estrechamiento de las arterias pulmonares, que aumenta la presión en estos vasos y obliga al lado derecho del corazón a trabajar con mayor esfuerzo. El embarazo supone un riesgo especialmente elevado para estas pacientes debido a los importantes cambios hormonales y cardiovasculares que se producen durante la gestación y el parto.

Aunque el momento del parto representa una etapa de especial riesgo, los investigadores destacan que las primeras seis semanas después del nacimiento también constituyen un periodo crítico. Durante este tiempo pueden aparecer complicaciones como insuficiencia cardíaca, empeoramiento de la función cardíaca, aumento de la presión pulmonar o crisis de hipertensión pulmonar.

El estudio se centró en la proteína SPP1 (osteopontina), relacionada con el crecimiento celular y con procesos de fibrosis y remodelado del corazón. Los investigadores analizaron primero diferentes bases de datos genéticas y observaron que el gen SPP1 presentaba una actividad significativamente mayor en personas con HAP.

Posteriormente, estudiaron a 61 mujeres embarazadas con HAP y las compararon con 20 mujeres embarazadas sanas. Las pacientes con HAP presentaban concentraciones de SPP1 considerablemente superiores a las del grupo de control.

Entre las mujeres con HAP, 21 pacientes, aproximadamente un tercio, desarrollaron complicaciones durante las seis semanas posteriores al parto. Estas complicaciones incluyeron hemorragias, aumento progresivo de la presión arterial pulmonar, insuficiencia cardíaca, deterioro de la función cardíaca y crisis de HAP.

Las mujeres que sufrieron complicaciones presentaban niveles de SPP1 más elevados que aquellas que evolucionaron favorablemente. La concentración media fue de 63,56 ng/mL, frente a 39,62 ng/mL en las pacientes sin complicaciones.

Además, los niveles de SPP1 aumentaban a medida que lo hacía la gravedad de la enfermedad. Las mujeres con HAP grave presentaban concentraciones significativamente superiores a las que tenían formas leves.

Los investigadores comprobaron también la capacidad de SPP1 para predecir qué pacientes tenían mayor riesgo. Utilizada de forma aislada, la proteína mostró una capacidad predictiva moderadamente alta. Sin embargo, al combinarla con otros indicadores clínicos, como los niveles de BNP, la clase funcional de la NYHA y la presión arterial pulmonar, la precisión aumentó de forma significativa.

Los autores consideran que estos resultados respaldan el uso de SPP1 como biomarcador para identificar a las mujeres con HAP que necesitan una vigilancia especialmente estrecha después del parto. Un análisis de sangre de este tipo podría ayudar a anticipar complicaciones y permitir una intervención médica más rápida.

No obstante, los investigadores señalan que serán necesarios estudios con un número mayor de pacientes para confirmar estos resultados. Si se validan, la combinación de SPP1 y los parámetros clínicos habituales podría convertirse en una herramienta útil para mejorar la evaluación del riesgo durante las primeras semanas posteriores al parto en mujeres con hipertensión arterial pulmonar.

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