Un nuevo código en EE. UU. podría facilitar el diagnóstico de la hipertensión pulmonar
Un nuevo código de facturación médica en Estados Unidos podría facilitar un uso más amplio y temprano de una prueba no invasiva destinada a detectar la hipertensión pulmonar (HP) y otras enfermedades cardiovasculares.
La prueba, denominada CorVista-PH, ha recibido un código CPT de categoría III de la American Medical Association (AMA). Estos códigos se utilizan para identificar procedimientos y tecnologías médicas nuevas o emergentes, recopilar datos sobre su utilización y facilitar su futura incorporación a los sistemas de reembolso sanitario.
El nuevo código, 1104T, entrará en vigor el 1 de enero de 2027 y permitirá registrar el uso del sistema CorVista para evaluar posibles casos de hipertensión pulmonar. También contempla su utilización para detectar enfermedad arterial coronaria y estimar la presión capilar pulmonar de enclavamiento (PCWP), un parámetro relacionado con la función cardíaca.
La hipertensión pulmonar suele ser difícil de diagnosticar porque síntomas como la falta de aire, el cansancio, los mareos o el dolor torácico también aparecen en numerosas enfermedades cardíacas y respiratorias. Esto puede provocar retrasos importantes en el diagnóstico y en el inicio del tratamiento.
CorVista-PH combina dos tipos de señales fisiológicas: los patrones de actividad eléctrica del corazón y los relacionados con el flujo sanguíneo. Estos datos son analizados mediante inteligencia artificial y aprendizaje automático, utilizando algoritmos entrenados con grandes conjuntos de datos de pacientes.
Una de las principales ventajas de la tecnología es que se trata de una prueba no invasiva y realizada en el propio centro médico. No requiere inyecciones, ayuno, ejercicio físico, radiación ni agentes de contraste, y puede proporcionar información durante la visita habitual al médico.
El sistema fue autorizado por la FDA en 2024 para ayudar a detectar la hipertensión pulmonar. Los estudios que respaldaron esta autorización mostraron una precisión de al menos el 93 % en la identificación de la enfermedad.
La tecnología también ha sido evaluada en ensayos clínicos que, en conjunto, han incluido a más de 11.000 pacientes. Además, recibió la designación de dispositivo innovador (Breakthrough Device) de la FDA, destinada a tecnologías que podrían mejorar significativamente el diagnóstico o tratamiento de enfermedades graves.
La nueva codificación podría facilitar que la prueba se incorpore con mayor frecuencia a la práctica clínica, aunque un código CPT de categoría III no implica por sí mismo que las aseguradoras estén obligadas a reembolsar el procedimiento.
La compañía también está colaborando con Mayo Clinic en un estudio observacional para determinar si combinar CorVista-PH con las pruebas diagnósticas habituales permite mejorar la detección, la estratificación del riesgo y la derivación de pacientes con sospecha de hipertensión pulmonar.
Si los resultados de estas investigaciones son favorables, esta tecnología podría contribuir a reducir los retrasos diagnósticos y permitir que algunos pacientes con hipertensión pulmonar sean identificados y derivados a especialistas en una fase más temprana de la enfermedad.