Skip to main content

Una alta resistencia pulmonar se relaciona con peores resultados en pacientes con hipertensión pulmonar

Trama de vasos sanguíneos

Una resistencia vascular pulmonar (PVR) elevada se asocia con una peor evolución clínica en pacientes con hipertensión pulmonar (HP) causada por enfermedad del corazón izquierdo, según un estudio realizado en Japón. Los resultados también apuntan a que los inhibidores SGLT2, utilizados actualmente en insuficiencia cardíaca, podrían tener un efecto beneficioso sobre el pronóstico.

La resistencia vascular pulmonar mide la dificultad que encuentra la sangre para desplazarse desde el corazón hasta los pulmones. Cuando este valor aumenta, el corazón debe realizar un mayor esfuerzo para mantener el flujo sanguíneo, lo que puede favorecer el deterioro progresivo del paciente. 

El trabajo se centró en la llamada hipertensión pulmonar del grupo 2, la forma más frecuente de la enfermedad y que aparece como consecuencia de alteraciones en el lado izquierdo del corazón. En estos pacientes, conocer el nivel de resistencia pulmonar puede aportar información importante sobre el riesgo futuro. 

Para el estudio, los investigadores analizaron datos procedentes de dos registros japoneses que reunían cerca de 1.000 pacientes seguidos durante varios años. Compararon la evolución clínica según el nivel de resistencia vascular pulmonar y el tratamiento recibido. 

Al combinar los resultados, observaron que aproximadamente el 62 % de los pacientes permanecía libre de eventos graves a los seis años. Sin embargo, quienes presentaban una PVR superior a 3 unidades Wood tenían un riesgo claramente mayor de sufrir complicaciones como hospitalización por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, necesidad de asistencia ventricular, trasplante cardíaco o fallecimiento

Tras ajustar los datos por factores como edad, sexo, índice de masa corporal, gravedad de la insuficiencia cardíaca o enfermedad renal, los pacientes con resistencia pulmonar elevada seguían mostrando un 78 % más de riesgo de mala evolución respecto a quienes tenían valores inferiores. 

El impacto fue especialmente marcado entre las personas con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida (HFrEF), donde el aumento del riesgo alcanzó el 86 %. En pacientes con fracción de eyección preservada (HFpEF) también se observó una tendencia negativa, aunque los resultados fueron menos concluyentes desde el punto de vista estadístico. 

Otro hallazgo destacado fue el papel de los inhibidores SGLT2. Entre los pacientes con resistencia pulmonar elevada, quienes recibían este tratamiento mostraron una evolución más favorable y una mayor probabilidad de mantenerse libres de eventos clínicos importantes durante el seguimiento. 

Los autores consideran que la resistencia vascular pulmonar puede convertirse en un marcador clave para identificar pacientes de mayor riesgo y ajustar antes el tratamiento. También señalan que serán necesarios nuevos estudios para confirmar el posible beneficio de los SGLT2 específicamente en personas con hipertensión pulmonar asociada a enfermedad cardíaca izquierda

Artículo original