Una molécula asociada a alergias podría empeorar la función cardíaca en la HAP
Un estudio ha encontrado que niveles elevados en sangre de inmunoglobulina E (IgE) —una molécula del sistema inmunitario relacionada con las alergias— están asociados con un empeoramiento de la función del corazón derecho en personas con hipertensión arterial pulmonar (HAP).
La HAP provoca un aumento de la presión en las arterias pulmonares, lo que obliga al ventrículo derecho a trabajar más para bombear sangre hacia los pulmones. Con el tiempo, este esfuerzo puede derivar en insuficiencia cardíaca.
En el estudio, pacientes con HAP presentaron niveles de IgE significativamente más altos que personas sanas, y estos niveles se asociaron con indicadores de daño cardíaco como el NT-proBNP, así como con síntomas más graves y mayor limitación en la actividad física.
Además, los niveles elevados de IgE se relacionaron con alteraciones estructurales del ventrículo derecho, como mayor tamaño y grosor de la pared, y con una peor capacidad del corazón para adaptarse al aumento de presión en las arterias pulmonares.
Los investigadores también observaron que los pacientes con formas más avanzadas de la enfermedad (remodelado cardíaco “mal adaptativo”) tenían niveles aún más altos de IgE, lo que sugiere una relación directa con la progresión de la patología.
Estos hallazgos apuntan a que el sistema inmunitario —y en concreto los mecanismos relacionados con las alergias— podría contribuir al deterioro cardíaco en la HAP. Los autores proponen que la IgE podría servir como biomarcador diagnóstico y que terapias dirigidas contra esta molécula podrían explorarse como nuevas opciones de tratamiento.