Skip to main content

Nuevo financiamiento para avanzar en el tratamiento innovador de HAP por científicos australianos

Consulta médico

Investigadores de la Universidad de Monash en Australia utilizarán un financiamiento recientemente otorgado para avanzar en un proyecto destinado a desarrollar un tratamiento novedoso para la hipertensión arterial pulmonar (HAP).

El financiamiento proviene de Biocurate, una iniciativa de la Universidad de Melbourne y Monash que busca traducir enfoques prometedores desde el laboratorio hacia medicamentos prácticos. Con el apoyo del Fondo de Prueba de Concepto (POC) de Biocurate, los investigadores esperan identificar moléculas que puedan servir como candidatos a tratamiento.

“Encontramos que existen recursos limitados en Australia para proyectos traslacionales,” dijo Helena Qin, doctora en farmacología traslacional de Monash y líder del proyecto. “El fondo POC se dirige a proyectos terapéuticos en etapas tempranas, que se ajustaban perfectamente a nuestra investigación.”

Además del apoyo financiero, Biocurate ha ofrecido su experiencia en conversaciones sobre la viabilidad comercial de un posible medicamento. “Nos impresionó su enfoque tanto científico como comercial,” señaló Qin, destacando que las discusiones los llevaron a reconsiderar y afinar su estrategia.

La HAP es un trastorno caracterizado por alta presión en los vasos sanguíneos pulmonares, lo cual sobrecarga el lado derecho del corazón. Existen tratamientos principalmente sintomáticos, que alivian los síntomas pero no ralentizan el progreso de la enfermedad. Este proyecto busca cubrir esa brecha mediante la identificación de pequeñas moléculas que modulen proteínas involucradas en la inflamación y remodelación de vasos sanguíneos, procesos biológicos claves en la progresión de la HAP. En particular, el equipo espera encontrar moléculas dirigidas a receptores acoplados a proteínas G.

Los receptores acoplados a proteínas G detectan señales y ajustan la actividad celular. Debido a que su función puede ser controlada por pequeñas moléculas, son objetivos útiles para nuevos medicamentos.

El proyecto de Monash reúne a investigadores diversos con el objetivo común de crear un medicamento que realmente beneficie a los pacientes. Qin destacó que este proceso “nos ha acercado a nuestros consumidores y usuarios finales, lo cual se siente especial.”

Artículo original