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Altos niveles de ácido úrico, ligados a un mayor riesgo de HAP

Matraz con orina

Niveles elevados de ácido úrico en sangre están asociados con un mayor riesgo de hipertensión arterial pulmonar (HAP) a nivel genético, según un estudio de datos.

“En general, este estudio confirmó, desde una perspectiva genética, la relación causal entre los niveles de ácido úrico sérico (AU) y la HAP”, escribieron los investigadores. También sugirieron que los tratamientos que reducen estos niveles podrían beneficiar a los pacientes con HAP.

El estudio, titulado “Ácido úrico sérico e hipertensión arterial pulmonar: un estudio de randomización mendeliana de dos muestras”, fue realizado por un equipo en China y publicado en la revista *Heart & Lung*.

La HAP se caracteriza por una presión arterial elevada en las arterias pulmonares, lo que restringe el flujo sanguíneo a los pulmones y obliga al corazón a trabajar más. Diferencias genéticas entre personas afectan el remodelado vascular, que es clave en los cambios estructurales de los vasos sanguíneos asociados con la HAP.

El ácido úrico es un producto del metabolismo, excretado principalmente por los riñones. Si bien es conocido por su relación con la gota, un tipo de artritis inflamatoria, los niveles altos de ácido úrico también se han vinculado a enfermedades cardiovasculares. Investigaciones anteriores sugieren que niveles elevados pueden dañar los vasos sanguíneos pulmonares y contribuir a la HAP.

Utilizando la randomización mendeliana, técnica que emplea variantes genéticas para investigar si ciertos factores genéticos causan rasgos específicos, los investigadores analizaron datos genéticos de individuos de ascendencia europea. Se compararon los niveles de ácido úrico en pacientes con HAP y personas sanas.

Los resultados mostraron una relación significativa entre los niveles de ácido úrico y la HAP, indicando que cada aumento en la desviación estándar del ácido úrico correspondía a un aumento del 28,8% en el riesgo de desarrollar la enfermedad.

“Nuestro estudio reveló una correlación positiva entre el AU y la HAP, con niveles elevados de AU aumentando significativamente el riesgo de desarrollar HAP”, escribieron los investigadores. Estos hallazgos sugieren que el ácido úrico podría ser un biomarcador y un objetivo terapéutico para la HAP.

Además, los investigadores destacaron la importancia de realizar cribados en personas con niveles elevados de ácido úrico, y de investigar si los tratamientos que reducen estos niveles, como el alopurinol (usado para la gota), podrían ser beneficiosos para los pacientes con HAP.

Entre las limitaciones del estudio, se señaló el uso de datos genéticos de poblaciones europeas, lo que podría limitar la aplicabilidad de los hallazgos a otros grupos étnicos. Los investigadores también recomendaron futuros estudios para investigar cómo el ácido úrico influye en la HAP y la eficacia de terapias que reducen estos niveles.

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