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Se identifican posibles biomarcadores diagnósticos para la COVID-19 complicada por la hipertensión pulmonar

Biomarcadores

Los investigadores han identificado dos genes relacionados con la inflamación (el SELE y el CCL20) cuya actividad podría servir como biomarcador diagnóstico de la hipertensión pulmonar en personas con COVID-19. El equipo también identificó moléculas dirigidas a estos biomarcadores como posibles enfoques terapéuticos para tratar la complicación.

El SARS-CoV-2, el virus que causa la infección por COVID-19, es un virus respiratorio que provoca síntomas como fiebre, tos y dificultad respiratoria. Aunque muchos pacientes se recuperan de la infección con síntomas leves o sin síntomas, otros sufren complicaciones más graves, sobre todo cardiovasculares.

La hipertensión pulmonar, en la que aumenta la presión en las arterias que llevan la sangre del corazón a los pulmones, es una de estas posibles complicaciones. Esta aumenta la probabilidad de necesitar cuidados en la unidad de cuidados intensivos o de morir a causa de la COVID-19. Por ello, la detección precoz de la enfermedad como complicación de la COVID-19 es fundamental para mejorar el pronóstico.

En este nuevo estudio, los investigadores trataron de conocer mejor las vías biológicas que comparten la COVID-19 y la hipertensión pulmonar. Esto puede ayudar no solo a identificar posibles biomarcadores diagnósticos, sino también a encontrar dianas terapéuticas para tratar la complicación.

Se analizaron dos conjuntos de datos genéticos: uno que comparaba personas sanas con individuos con un tipo concreto de hipertensión pulmonar y otro que comparaba individuos sanos con pacientes de COVID-19. Los científicos buscaron genes que presentaran niveles de actividad diferentes entre las personas con la enfermedad y las personas sanas. Esto se denomina gen diferencialmente expresado.

Los algoritmos basados en inteligencia artificial extrajeron dos genes en particular que se consideraban capaces de predecir mejor la progresión de la hipertensión pulmonar en los pacientes de COVID-19. Uno era el SELE, que codifica la producción de la proteína E-selectina, y el otro era el CCL20, un gen que codifica una proteína del mismo nombre. Ambos están relacionados con la función inmunitaria y estaban elevados en las dos dolencias.

Una vez establecido el papel de estos dos genes como posibles biomarcadores predictivos, los científicos siguieron estudiando su posible relación con las dos enfermedades. Para ello, el equipo utilizó diversos algoritmos de predicción.

Se predijo que ambos genes estaban asociados a respuestas inmunitarias activadas y a la liberación de moléculas proinflamatorias, lo que promueve el crecimiento de las células musculares lisas de la arteria pulmonar y favorece la hipertensión pulmonar. También se relacionaron directamente con la actividad de distintos tipos de células inmunitarias.

Los investigadores creen que es probable que la COVID-19 provoque una fuerte «tormenta» de moléculas inflamatorias que, en última instancia, daña las células que recubren los vasos sanguíneos y contribuye a los cambios estructurales que impulsan la hipertensión pulmonar.

Por último, se utilizaron modelos de predicción para identificar moléculas existentes que pudieran dirigirse a estos genes biomarcadores recién identificados y posiblemente ofrecer beneficios terapéuticos.

Se identificaron algunos candidatos, uno de los cuales es la fenretinida. Esta molécula sintética se ha investigado con diversos fines médicos, incluido el tratamiento del cáncer. Según los científicos, podría tener efectos terapéuticos en la hipertensión asociada a COVID-19, pero aún no se conocen bien sus mecanismos.

Según los investigadores, se necesitan más estudios para verificar estos hallazgos y explorar más a fondo el papel de estos genes candidatos y moléculas terapéuticas en la hipertensión pulmonar complicada por la COVID-19.

Estudio completo