Los datos del ensayo de fase 1 del imatinib inhalado refuerzan el diseño de la fase 2
Una versión inhalada de imatinib desarrollada por Aerami Therapeutics para tratar la hipertensión arterial pulmonar resultó segura y bien tolerada, con escasos efectos secundarios sistémicos, en adultos sanos en un ensayo de fase 1.
El AER-901, que se administra mediante un nebulizador inteligente activado por la respiración, también mostró un perfil de absorción distinto al del imatinib oral, lo que supone concentraciones eficaces en el tejido pulmonar y poca deglución.
Según la empresa, los datos del ensayo demuestran que con la combinación del fármaco y el dispositivo AER-901 se puede administrar imatinib de forma eficaz directamente en el pulmón con un perfil de seguridad sistémica potencialmente mejorado.
Asimismo, estos resultados respaldan el diseño del ensayo de fase 2 un iPHied previsto, que evaluará el AER-901 junto con el tratamiento de referencia en personas con hipertensión arterial pulmonar o hipertensión arterial pulmonar asociada a enfermedad pulmonar intersticial.
En la enfermedad, el crecimiento anormal de las células que recubren los vasos sanguíneos, o remodelación vascular pulmonar, contribuye al estrechamiento de estos vasos. Algunos casos están causados por la enfermedad pulmonar intersticial, que se caracteriza por cicatrices e inflamación que dañan los pulmones.
El imatinib inhibe unas enzimas denominadas tirosina quinasas, que contribuyen al crecimiento celular anormal en la hipertensión arterial pulmonar. En modelos animales de hipertensión pulmonar, revierte la remodelación vascular pulmonar.
Una versión oral, comercializada como Gleevec, está aprobada para tratar ciertos tipos de cáncer. Un ensayo de fase 3 la probó en pacientes con hipertensión arterial pulmonar. Tuvo un efecto beneficioso sobre la capacidad de ejercicio y la función vascular, pero causó efectos secundarios graves y se consideró que tenía un perfil de seguridad inaceptable.
El AER-901 es una versión inhalada de imatinib, que se administra directamente en los pulmones mediante un dispositivo manual de inhalación denominado nebulizador, que convierte el medicamento líquido en una niebla que puede inhalarse.
Al dirigir el medicamento justo a donde se necesita y evitar una amplia exposición sistémica, se cree que ofrecerá los beneficios terapéuticos de Gleevec y minimizará los efectos secundarios.
Los datos preclínicos indican que el tratamiento alcanzó concentraciones en los pulmones unas 10 veces superiores a las de la versión oral en un modelo de rata con hipertensión pulmonar, lo que significa que puede ser necesaria una dosis diez veces menor de la formulación inhalada para obtener un efecto terapéutico.
En el ensayo de fase 1 se comprobó la seguridad de dosis únicas o múltiples del AER-901. Y se comparó con el imatinib oral.
El AER-901 se toleró bien en general, con efectos secundarios leves en su mayoría. Asimismo, el tratamiento se absorbió con rapidez, en consonancia con los estudios preclínicos, y presentó un perfil de absorción distinto al del imatinib oral. Se distribuyó bien en los pulmones y no se asoció a una ingestión inadvertida del medicamento que pudiera dar lugar a una exposición sistémica.
Estos datos concuerdan con la hipótesis de la empresa de que el AER-901 tiene el potencial de lograr eficacia con una seguridad y tolerabilidad mejoradas en relación con el imatinib oral y respaldan firmemente el diseño del ensayo de fase 2 de plataforma previsto, uniPHied, cuyo objetivo principal es evaluar el porcentaje de reducción de la resistencia vascular pulmonar, una medida de la resistencia al flujo sanguíneo en los vasos de los pulmones.
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