Skip to main content

La angioplastia pulmonar con balón podría cambiar la vida de los pacientes con hipertensión pulmonar tromboembólica crónica

Paciente hablando con su médico

La angioplastia pulmonar con balón, o ABAP, puede ser un tratamiento eficaz para la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica, según un nuevo estudio.

Los pacientes tratados con ABAP experimentaron una mejoría de la clase funcional y la capacidad de ejercicio, con tasas relativamente bajas de complicaciones relacionadas con el procedimiento.

La hipertensión pulmonar tromboembólica crónica es una forma de hipertensión pulmonar causada por coágulos en los vasos sanguíneos pulmonares, que provocan un aumento de la presión en dichos vasos.

El tratamiento estándar para esta enfermedad es la cirugía, pero para los pacientes que no pueden someterse a ella o en los que no es eficaz, la ABAP ha surgido en los últimos años como una prometedora opción terapéutica. Esta técnica utiliza un catéter para introducir en el vaso sanguíneo un pequeño globo sin inflar que, cuando se infla, puede ayudar a romper los coágulos causantes de la enfermedad.

Recientemente, un equipo dirigido por científicos de la Universidad de Temple, en Pensilvania,  Estados Unidos, informó sobre los resultados de todos los pacientes con hipertensión pulmonar tromboembólica crónica que habían sido tratados con ABAP en su institución desde 2015 hasta 2022.

El estudio incluyó a 77 personas con hipertensión pulmonar tromboembólica crónica que se habían sometido a un total de 211 procedimientos de ABAP. Aproximadamente una cuarta parte de ellos habían sido operados previamente de esta enfermedad; el resto se consideraban principalmente no aptos o de alto riesgo para la cirugía.

Los resultados mostraron que la resistencia vascular pulmonar —una medida de la resistencia interna al flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos del pulmón— disminuyó significativamente tras el tratamiento. También disminuyeron los niveles de péptido natriurético tipo B, un marcador de daño cardíaco; además, los datos disponibles de las pruebas de imagen cardíaca indicaron una mejora de la función cardíaca.

Asimismo, la distancia que los pacientes eran capaces de caminar en seis minutos aumentó tras el procedimiento, y la clase funcional de la OMS, una medida general de los síntomas de la enfermedad, mejoró por una clase de media.

Los modelos estadísticos mostraron que las mejoras tendían a ser más pronunciadas entre los pacientes que recibían más sesiones del procedimiento y los que tomaban Adempas (riociguat) antes de este.

El estudio demostró que la apertura de las obstrucciones en las arterias pulmonares de estos pacientes mejoró notablemente su capacidad de ejercicio y calidad de vida. Según los investigadores, los pacientes tratados con la angioplastia pulmonar con balón presentaban menos síntomas, y algunos pudieron dejar de tomar su medicación, y también el oxígeno.

En general, las tasas de complicaciones, especialmente las hemorragias que históricamente se han asociado a la angioplastia pulmonar con balón, fueron bajas en este estudio.

Según los investigadores, con esta reducción de las tasas de hemorragia en los pacientes, se ha demostrado que la angioplastia pulmonar con balón no sólo es relativamente segura, sino que también se asocia con mejoras clave en la hipertensión pulmonar y la capacidad funcional.

Estudio completo