Mosliciguat mejora el flujo sanguíneo pulmonar en pacientes con hipertensión pulmonar asociada a enfermedad intersticial
El tratamiento experimental inhalado mosliciguat mejoró el flujo sanguíneo a través de los pulmones en adultos con hipertensión pulmonar asociada a enfermedad pulmonar intersticial (HP-EPI), según los resultados de un ensayo clínico de fase 2. El medicamento fue, además, bien tolerado en el estudio, lo que ha respaldado el inicio de una nueva investigación de fase 3.
Los resultados proceden del ensayo PHocus, que contó con 135 pacientes y comparó la administración de mosliciguat una vez al día mediante inhalación con un placebo. El objetivo era evaluar la seguridad y la eficacia del tratamiento, especialmente su capacidad para reducir la resistencia que encuentra la sangre al circular por los vasos pulmonares.
La hipertensión pulmonar asociada a enfermedad pulmonar intersticial aparece cuando distintas enfermedades pulmonares provocan inflamación, cicatrización o fibrosis en el tejido pulmonar. Estos cambios dificultan la respiración y pueden aumentar la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones, obligando al corazón a trabajar más para bombear la sangre.
Las opciones terapéuticas para esta enfermedad siguen siendo limitadas. En Estados Unidos, el treprostinil inhalado es uno de los tratamientos disponibles específicamente para la HP-EPI, aunque persiste la necesidad de nuevas alternativas que ayuden a mejorar la circulación pulmonar y la capacidad funcional de los pacientes.
Mosliciguat está diseñado para activar la enzima guanilato ciclasa soluble, que participa en una vía de señalización relacionada con el óxido nítrico y el GMP cíclico. La activación de este mecanismo favorece la relajación y la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que podría facilitar el paso de la sangre por los pulmones y aliviar algunos efectos de la enfermedad.
El ensayo PHocus alcanzó su objetivo principal. Tras 16 semanas de tratamiento, la resistencia vascular pulmonar disminuyó un 51,3 % en los pacientes que recibieron mosliciguat, mientras que aumentó un 6,6 % en el grupo tratado con placebo. La reducción fue, por tanto, un 56,3 % mayor con el tratamiento experimental que con el placebo, según los resultados comunicados por la compañía.
La resistencia vascular pulmonar es un indicador importante de la dificultad que encuentra la sangre para circular por los pulmones. Su reducción puede reflejar una mejora de la hemodinámica pulmonar y una menor carga para el corazón, aunque este parámetro debe interpretarse junto con otros indicadores clínicos.
El estudio también alcanzó sus dos objetivos secundarios. Uno de ellos evaluó la distancia recorrida durante la prueba de la marcha de seis minutos, una medida habitual de la capacidad de ejercicio. A las 16 semanas, los pacientes tratados con mosliciguat caminaron, de media, 20,3 metros más que al inicio, mientras que los del grupo placebo recorrieron 14,9 metros menos.
El otro objetivo secundario analizó los niveles de NT-proBNP, un biomarcador sanguíneo utilizado para evaluar el estrés al que está sometido el corazón. Tras 16 semanas, el tratamiento con mosliciguat produjo una reducción del 53,2 % de este marcador en comparación con el placebo.
En un análisis exploratorio realizado a las 24 semanas, la distancia recorrida en seis minutos había aumentado una media de 52,7 metros con mosliciguat en comparación con el placebo. Los niveles de NT-proBNP también mostraron una reducción del 75,9 % frente al grupo de control. Estos resultados adicionales son alentadores, aunque deben interpretarse teniendo en cuenta que proceden de un análisis exploratorio.
En cuanto a la seguridad, mosliciguat fue generalmente bien tolerado. La tos, un efecto secundario que puede aparecer con algunos tratamientos inhalados, se registró en el 12,1 % de los pacientes que recibieron el medicamento, frente al 18,2 % de quienes recibieron placebo. Será necesario disponer de más datos para conocer con mayor precisión su perfil de seguridad a largo plazo.
A partir de estos resultados, Pulmovant ha iniciado el ensayo de fase 3 PHrontier en tres centros de Estados Unidos. El estudio prevé incluir aproximadamente a 375 adultos con HP-EPI, que serán asignados aleatoriamente a recibir mosliciguat o placebo durante 24 semanas. Posteriormente, podrán acceder a un periodo de extensión en el que todos los participantes recibirán el tratamiento experimental.
La investigación de fase 3 deberá confirmar si los beneficios observados en el ensayo inicial se reproducen en una población más amplia y si el tratamiento puede ofrecer mejoras clínicamente relevantes para las personas con esta enfermedad. Aunque los resultados de fase 2 son prometedores, mosliciguat continúa siendo un tratamiento experimental y todavía necesita demostrar su eficacia y seguridad en los estudios posteriores.