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Un cambio rápido a un tratamiento oral podría ser seguro en algunos pacientes con hipertensión arterial pulmonar

Hombre medicándose

Un estudio realizado en Estados Unidos sugiere que algunos pacientes con hipertensión arterial pulmonar (HAP) que reciben tratamientos mediante infusión pueden cambiar de forma rápida a un tratamiento oral sin que ello suponga un deterioro inmediato de su estado clínico.

La investigación analizó la transición desde treprostinil (Remodulin) o epoprostenol (Veletri), medicamentos administrados mediante infusión continua, hacia selexipag (Uptravi), un tratamiento oral que actúa sobre la vía de la prostaciclina.

Las terapias administradas por vía intravenosa o subcutánea pueden ser eficaces para controlar la HAP, pero también presentan importantes inconvenientes. Las infusiones intravenosas pueden provocar infecciones relacionadas con el catéter, mientras que las inyecciones subcutáneas pueden causar dolor y problemas en la zona de administración. Además, mantener estos sistemas requiere una atención constante por parte del paciente y, en muchos casos, de sus cuidadores.

Para estudiar una alternativa, los investigadores analizaron a 35 adultos con HAP, con una edad media de 61 años, que realizaron el cambio de tratamiento durante un ingreso hospitalario.

En la mayoría de los casos, el cambio estaba planificado antes del ingreso. El motivo más frecuente fue la aparición de dificultades para mantener la terapia mediante infusión, como problemas en la zona de administración, dificultades para mantener el acceso intravenoso o problemas relacionados con los cuidados necesarios.

En otros pacientes, el cambio se decidió porque habían experimentado una mejoría clínica significativa gracias al tratamiento con prostaciclina y los médicos consideraron apropiado intentar una alternativa oral.

El protocolo consistió en reducir progresivamente la dosis de la terapia por infusión mientras se aumentaba simultáneamente la dosis de selexipag. De esta manera se evitaba suspender de forma brusca la prostaciclina, algo que podría resultar peligroso en personas con HAP.

El proceso fue relativamente rápido. La transición se completó en una mediana de 36 horas, mientras que la duración total del ingreso hospitalario fue de aproximadamente tres días.

Los resultados fueron favorables: los 35 pacientes consiguieron completar el cambio de tratamiento y ninguno tuvo que volver inmediatamente a la terapia mediante infusión. Tras la transición, las puntuaciones utilizadas para evaluar el riesgo de la HAP y el estado funcional de los pacientes se mantuvieron generalmente estables.

Todos los participantes sobrevivieron hasta la primera revisión ambulatoria después del alta, realizada aproximadamente cinco semanas y media después del cambio. Al cabo de un año, 32 pacientes, el 91 %, seguían vivos.

Los investigadores consideran que estos resultados indican que el cambio de una prostaciclina administrada por infusión a selexipag oral puede realizarse de forma rápida y segura en pacientes seleccionados, siempre que exista una supervisión hospitalaria adecuada.

Sin embargo, los autores subrayan que se trata de un estudio pequeño y realizado en un único centro especializado. Además, los pacientes fueron seleccionados cuidadosamente para determinar si eran candidatos apropiados para abandonar la terapia mediante infusión.

Por ello, los resultados no significan que todas las personas con HAP que reciben prostaciclina puedan sustituirla por un tratamiento oral. La decisión debe basarse en la situación clínica, la respuesta al tratamiento y el riesgo individual de cada paciente.

Aun así, el estudio proporciona información útil sobre cómo realizar esta transición y podría ayudar a desarrollar protocolos más estandarizados para pacientes que necesitan abandonar las infusiones continuas.

Si futuras investigaciones confirman estos resultados en grupos más amplios, una transición cuidadosamente controlada hacia selexipag oral podría permitir que determinados pacientes con HAP reduzcan la carga asociada a las terapias mediante infusión sin comprometer el control de la enfermedad.

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