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El treprostinil ofrece beneficios duraderos en niños con hipertensión pulmonar asociada a enfermedades pulmonares

Niña con medicamerntos

El tratamiento con treprostinil produjo mejoras significativas y sostenidas en niños con hipertensión pulmonar (HP) asociada a enfermedades pulmonares, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Stanford. Los resultados indican que el fármaco puede ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y mejorar la función del corazón derecho durante los primeros meses de tratamiento. 

La hipertensión pulmonar relacionada con enfermedades pulmonares se desarrolla cuando la presión en las arterias pulmonares aumenta debido a problemas respiratorios crónicos. Esta situación dificulta el transporte de oxígeno al organismo y obliga al lado derecho del corazón a trabajar con un esfuerzo adicional, aumentando el riesgo de insuficiencia cardíaca. 

El treprostinil es un medicamento que imita la acción de la prostaciclina, una sustancia natural que favorece la dilatación de los vasos sanguíneos. Aunque su uso está bien establecido en algunos tipos de hipertensión pulmonar en adultos, existe menos información sobre sus efectos en niños con enfermedades pulmonares subyacentes. (Pulmonary Hypertension News)

Los investigadores analizaron retrospectivamente los datos de 41 pacientes pediátricos, con edades comprendidas entre pocos días de vida y 15 años. La mayoría padecía displasia broncopulmonar, una enfermedad pulmonar frecuente en bebés prematuros. Otros casos estaban relacionados con hipoplasia pulmonar o hernia diafragmática congénita.

Tras iniciar el tratamiento, los ecocardiogramas mostraron una reducción rápida de la gravedad de la hipertensión pulmonar. La proporción de pacientes con formas graves de la enfermedad pasó del 48 % al 12 %, y esta mejoría se mantuvo durante los meses posteriores. También mejoraron otros indicadores relacionados con el funcionamiento del corazón derecho. 

Los beneficios no se limitaron a la presión pulmonar. Los investigadores observaron mejoras en la capacidad de bombeo del ventrículo derecho, una estructura especialmente afectada por la hipertensión pulmonar. La proporción de niños con una función cardíaca moderadamente o gravemente reducida descendió de forma notable tras el inicio del tratamiento. 

En cuanto a la seguridad, el tratamiento fue generalmente bien tolerado. Algunos pacientes presentaron efectos adversos leves, como presión arterial baja, disminución temporal de oxígeno en sangre, vómitos o reducción de plaquetas, pero ninguno tuvo que suspender definitivamente la medicación debido a estos problemas. 

Los autores concluyen que el treprostinil puede proporcionar una mejora temprana y sostenida tanto en la gravedad de la hipertensión pulmonar como en la función cardíaca de niños con enfermedades pulmonares. No obstante, señalan que serán necesarios estudios adicionales para confirmar estos resultados y determinar cuáles son los pacientes que pueden beneficiarse más de este tratamiento. 

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