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Identifican tres proteínas que podrían ser nuevas dianas terapéuticas en hipertensión pulmonar

Representación de una proteína simplificada

Investigadores han identificado tres proteínas relacionadas con el envejecimiento que podrían desempeñar un papel clave en la progresión de la hipertensión pulmonar (PH). El hallazgo proviene de un análisis computacional de datos genéticos que buscaba biomarcadores asociados a la enfermedad.

La PH se caracteriza por un aumento de la presión en los vasos sanguíneos que transportan sangre desde el corazón hacia los pulmones, lo que obliga al corazón a trabajar más y puede conducir a insuficiencia cardíaca. Dado que el envejecimiento es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, los investigadores se propusieron analizar genes relacionados con procesos celulares asociados al envejecimiento.

Para ello, estudiaron datos de expresión génica, es decir, qué genes están más o menos activos en las células de personas con PH. Inicialmente identificaron más de 600 genes alterados, y posteriormente se centraron en 20 relacionados con la senescencia celular, un estado en el que las células dejan de dividirse y que está estrechamente ligado al envejecimiento.

Mediante análisis adicionales, los científicos identificaron tres genes clave —CBS, TLR8 y NQO1— que codifican proteínas potencialmente implicadas en la enfermedad. Los datos indicaron que los pacientes con PH tienden a presentar niveles reducidos de estas proteínas. Experimentos con células mostraron resultados coherentes con los análisis computacionales.

Según los investigadores, la disminución de TLR8 podría reflejar alteraciones en la respuesta inmunitaria asociadas a inflamación crónica, mientras que niveles bajos de NQO1 podrían indicar una reducción en las defensas antioxidantes del organismo.

Dado el posible papel de estas proteínas en la enfermedad, el equipo utilizó modelos informáticos para buscar moléculas capaces de interactuar con ellas. Este análisis identificó un compuesto llamado TUL-XXI039, que podría unirse a las tres proteínas y ayudar a revertir cambios en la expresión genética asociados a la PH.

Los autores concluyen que estas proteínas podrían convertirse en nuevos objetivos terapéuticos, aunque señalan que serán necesarios más estudios experimentales y clínicos para confirmar su potencial en el tratamiento de la enfermedad.

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