El treprostinil subcutáneo promete mejores resultados a una edad más temprana en pacientes con hipertensión arterial pulmonar
Los niños con hipertensión arterial pulmonar a los que se empieza a administrar treprostinil por vía subcutánea a una edad más temprana pueden tener más probabilidades de obtener mejores resultados en los cinco años siguientes, según un nuevo estudio.
Empezar antes de los 6 años, aunque sin una respuesta precoz al tratamiento ni una mejora en la gravedad de la enfermedad, también permitió un mejor flujo sanguíneo pulmonar, lo que ofrece ideas para la toma de decisiones clínicas en la hipertensión arterial pulmonar pediátrica.
En la enfermedad, la presión alta en las arterias pulmonares se produce como consecuencia del estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos de los pulmones. Con el tiempo, el corazón se debilita porque tiene que trabajar más para bombear sangre a los pulmones.
El treprostinil es una versión de laboratorio de la hormona prostaciclina, que reduce la presión arterial al ayudar a relajar los vasos sanguíneos.
No todos los niños con hipertensión arterial pulmonar responden igual al tratamiento con treprostinil subcutáneo, pero predecir quién responderá y en qué grado sigue siendo un reto. Según los investigadores, una mejor comprensión de los factores pronósticos podría influir en las decisiones clínicas.
Para el estudio, el equipo de científicos siguió a 40 niños de entre 3 y 11 años con la enfermedad.
El tiempo medio desde el diagnóstico hasta el inicio del treprostinil subcutáneo fue de 70 días y el tiempo medio de seguimiento fue de 4,7 años.
Durante este período, 21 niños (52%) sufrieron efectos secundarios. Sin embargo, al cabo de cinco años, el 83% de ellos seguían vivos.
Los niños que tenían menos de 6 años cuando empezaron a recibir treprostinil subcutáneo tuvieron más probabilidades de no sufrir efectos secundarios en los cinco años siguientes que los mayores (94% frente a 39%). También tuvieron un tiempo significativamente más corto entre el diagnóstico y el tratamiento (27 frente a 297 días).
Una mayor proporción de los niños más pequeños presentaban clase I o II de la Organización Mundial de la Salud, lo que significa que no tenían síntomas en reposo, en comparación con los niños mayores (88% frente a 39%). También presentaban signos de una mejor función del corazón derecho.
Según los investigadores, los hallazgos indican que el treprostinil subcutáneo debería considerarse como terapia primaria en pacientes jóvenes, ya que iniciarlo a una edad más temprana podría dar lugar a mejores resultados.