T. 688 931 858 | 688 941 858

Pruebas rutinarias no invasivas podrían predecir la gravedad y la mortalidad de la HP

Muestra de sangre

Un nuevo estudio indica que los análisis de sangre rutinarios y las pruebas clínicas no invasivas pueden predecir la gravedad de la enfermedad y la mortalidad en personas con hipertensión pulmonar (HP). En concreto, la prueba de amplitud de la distribución eritrocitaria (ADE), utilizada en los laboratorios de hematología para clasificar la anemia, podría ayudar a evaluar la gravedad de la enfermedad, mientras que los índices electrocardiográficos podrían predecir la mortalidad, según los investigadores.

El método estándar para diagnosticar la hipertensión pulmonar es un procedimiento invasivo denominado cateterismo cardíaco derecho, para el que los pacientes suelen recibir sedantes suaves. Los médicos introducen un catéter especial en el lado derecho del corazón y en las arterias que suministran sangre a los pulmones para medir la presión arterial. La presión elevada en el interior de estas arterias pulmonares es un signo distintivo de la enfermedad pulmonar. Para diagnosticar la hipertensión pulmonar también pueden utilizarse pruebas no invasivas, como un electrocardiograma (ECG), que mide la actividad eléctrica del corazón para detectar latidos anormales, y un ecocardiograma, que examina las cavidades del corazón. Pero como los síntomas de la enfermedad pueden desarrollarse durante un largo período de tiempo e imitar los de otras afecciones cardíacas y pulmonares, sigue siendo muy difícil detectar y diagnosticar la HP en los exámenes físicos rutinarios.

La amplitud de la distribución eritrocitaria o de los glóbulos rojos (ADE) es un parámetro que refleja las variaciones del tamaño de los glóbulos rojos. Se suele utilizar para diagnosticar la anemia ━una afección caracterizada por la falta de glóbulos rojos sanos para transportar suficiente oxígeno a todo el cuerpo━. Sin embargo, la capacidad del ADE para diagnosticar y predecir los resultados de la enfermedad (pronóstico) en la HP no está clara.

El objetivo de este estudio, realizado por investigadores del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas, en México, era evaluar el ADE y otras pruebas no invasivas de rutina como marcadores de pronóstico en personas con HP.

El análisis general mostró que el desarrollo de la HP grave se asociaba a anomalías en el lado derecho del corazón, a la cicatrización de los pulmones (conocida como fibrosis pulmonar) y a enfermedades del tejido conectivo relacionadas con la proteína colágeno. Estas enfermedades se identificaron como colagenopatías.

Las tres medidas que detectan los latidos anormales mediante el electrocardiograma o ECG son la onda P, la onda QRS y la onda T. La onda P refleja la actividad eléctrica resultante de la contracción de las aurículas, las cámaras superiores del corazón, cuando la sangre es empujada hacia el ventrículo. La onda QRS, el gran pico del ECG, coincide con la contracción del ventrículo y el latido principal, seguido de la onda T, en la que el ventrículo se restablece.

Asimismo, la mortalidad debido a la HP se relacionó a los mayores de 65 años, los individuos que fumaban más de dos paquetes de cigarrillos al año, los pacientes que necesitaban cuidados intensivos y los que tenían latidos irregulares. Por otro lado, un análisis estadístico, que incluyó múltiples factores clínicos, descubrió que un mayor riesgo de gravedad de la HP se asociaba a un mayor porcentaje de ADE y a la presencia de colagenopatías, mientras que se encontró un menor riesgo de HP grave en las mujeres y en las personas con una relación P a T más alta.

El aumento del riesgo de mortalidad se asoció a una mayor edad y a una relación QRS/T más elevada. Por el contrario, el riesgo de mortalidad disminuyó ligeramente en aquellos con niveles más altos de hematocrito, una medida del volumen de glóbulos rojos en relación con el volumen total de sangre, y un mayor FEV1 o la cantidad de aire forzado de los pulmones durante una respiración forzada en un segundo.

En conclusión, los resultados apoyan la importancia de la amplitud de la distribución de glóbulos rojos, los ratios electrocardiográficos y las colagenopatías para evaluar el pronóstico de la hipertensión pulmonar. Asimismo, los resultados demostraron que el aumento en la amplitud de la distribución de los glóbulos rojos y de los cocientes electrocardiográficos está asociado a la gravedad y la mortalidad, respectivamente.

Artículo completo

Logo Web de Interés Sanitario

Entidad declarada de Utilidad Pública con fecha 28 de septiembre de 2021

Hipertensión Pulmonar España Organización de Pacientes (HPE-ORG Pacientes)
Inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones: Sección: 1ª/ Número nacional: 611682
Inscrita al Registre Municipal d’Entitats i Associacions Ciutadanes de Sant Feliu de Llobregat, amb el nº d’inscripció 252

© 2016-2021 Hipertensión Pulmonar España Organización de Pacientes
Sitio creado por 08921 Solucions Creatives